
La salida de Sebastián Domínguez de Central Córdoba ya no sorprendió a nadie. Era una decisión que parecía inevitable y que, a nuestro entender, llegó varias fechas tarde. La Comisión Directiva confirmó oficialmente que el entrenador y todo su cuerpo técnico dejaron de pertenecer a la institución. Se terminó así una etapa que estuvo muy lejos de cumplir con las expectativas y que dejó más dudas que certezas.
El ciclo se fue desgastando partido tras partido. El Ferroviario nunca consiguió interpretar la propuesta de su entrenador, tampoco logró consolidar una identidad futbolística ni encontrar un funcionamiento colectivo que le permitiera sostener resultados. Las dificultades se repitieron durante buena parte del campeonato y las señales de recuperación prácticamente nunca aparecieron.
Pero no solamente quedaron cuestionamientos por lo que sucedía dentro de la cancha. También llamó la atención la postura del entrenador en algunas declaraciones públicas, donde en reiteradas oportunidades señaló a sus dirigidos como responsables de los malos resultados, sin mostrar demasiada autocrítica. En ningún momento alcanzó con reconocer que el equipo no respondía: también era necesario revisar las decisiones y las ideas que se intentaban transmitir desde el banco.
Domínguez podrá tener facilidad para expresarse y ser una buena persona, pero su paso por el fútbol argentino y, particularmente, por Central Córdoba, no dejó argumentos futbolísticos para destacar. En el Ferroviario no consiguió demostrar una propuesta capaz de sacar al equipo de una realidad cada vez más preocupante.
Los números también reflejan el pobre rendimiento: 14 partidos dirigidos, 2 victorias, 4 empates y 8 derrotas, una campaña que terminó acelerando el desenlace de una historia que ya estaba agotada.
Ahora, la preocupación pasa por lo que viene. Central Córdoba quedó muy comprometido de cara a la próxima temporada, especialmente por su situación en la tabla de los promedios. Con un último compromiso por disputar, el objetivo inmediato será conseguir una victoria para despedir un año que difícilmente deje recuerdos positivos.
Juan Carlos Roldán y Juan Domingo Contreras asumirán de manera interina la conducción del plantel profesional. Tendrán la responsabilidad de afrontar el próximo encuentro y cerrar una temporada que obliga a realizar una profunda evaluación deportiva e institucional.
El cambio de entrenador era necesario, pero no puede ser la única respuesta. El Ferroviario necesita recuperar una identidad, corregir errores y construir un proyecto que le permita volver a ser competitivo. Porque cuando un equipo se acostumbra a perder, el problema deja de ser solamente una cuestión de nombres.
COMUNICADO OFICIAL

El Club Atlético Central Córdoba informa que el entrenador Sebastián Domínguez y su cuerpo técnico dejaron de formar parte de la institución.
Central Córdoba agradece el trabajo realizado y les desea éxitos en sus próximos desafíos.
De manera interina, la conducción del plantel profesional quedará a cargo de Juan Carlos Roldán y Juan Domingo Contreras para el próximo partido.
Comisión Directiva
Club Atlético Central Córdoba
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