
Central Córdoba volvió a perder, esta vez en Vicente López, y cerró la jornada en el último lugar de su zona. La derrota profundizó una crisis futbolística que parece no encontrar salida y que tiene al Ferroviario atravesando uno de los momentos más preocupantes de su historia reciente en Primera División.
El equipo dirigido por Domínguez acumula 11 partidos consecutivos sin conocer la victoria y sufrió su tercera derrota consecutiva, una racha que refleja las dificultades de un plantel que perdió respuestas futbolísticas y anímicas. La falta de funcionamiento colectivo, los errores reiterados y la ausencia de una reacción sostenida se convirtieron en una constante a lo largo de las últimas presentaciones.
La preocupación también pasa por el banco de suplentes. Domínguez todavía no consigue encontrarle la vuelta al equipo ni establecer una identidad de juego que permita revertir este presente. Los cambios no alcanzan y el Ferroviario continúa mostrando una versión muy alejada de lo que necesita para competir.
Los números y la posición en la tabla exponen una realidad difícil de disimular: Central Córdoba terminó último en su zona y dejó una imagen que genera preocupación de cara al futuro. La próxima temporada lo encontrará con un panorama complicado en la tabla de los promedios, por lo que será necesario replantear muchas cuestiones para evitar que los problemas actuales se conviertan en una amenaza mayor.
El Ferroviario parece haberse acostumbrado a perder, y ese es quizás el dato más alarmante. No se trata solamente de una mala racha de resultados, sino de un equipo que no logra reaccionar, que no encuentra un rumbo futbolístico y que necesita cambios profundos.
El final de temporada dejó mucho más que una última posición: dejó interrogantes, preocupación y una enorme deuda futbolística con su gente.
RADIO 19 SITIO OFICIAL!